Ante la dificultad para nombrar a los infinitos tipos de colores que existen, en su día, alguien debió pensar que la única posibilidad de entendimiento mutuo era usando un código estándar basado en números y letras, buscando la mayor exactitud a la hora de utilizar un mismo color por parte de varias personas. Lo primero que hay que saber para utilizar este sistema es que en los dispositivos electrónicos todos los colores se forman mediante la mezcla aditiva de los colores primarios rojo, verde y azul. El sistema hexadecimal se basa en este principio de un modo bastante fiel, ya que lo que estos códigos hacen no es otra cosa que especificar qué cantidad o intensidad de cada color primario hay que añadir a la mezcla. En primer lugar, la almohadilla indica al explorador o al editor de imágenes el sistema que estamos usando, en este caso el hexadecimal. A la almohadilla seguirán siempre seis caracteres que pueden ser números o letras, y que representan, en pares, la intensidad presente de cada uno de los tres colores de la mezcla aditiva. Por ejemplo, en el color #723c22, hay una intensidad de “72” del color rojo, una de “3c” del color verde, y una de “22” del color azul: #723c22 Con este sistema tan sencillo, un ordenador de 24 bits puede reproducir hasta 16.777.216 colores diferentes, una cantidad nada desdeñable, sobre todo teniendo en cuenta que el ojo humano tan solo puede distinguir 10 millones. De todas formas, existe una lista de 16 colores predefinidos que incluye algunos de los más comunes. La lista completa es esta:
Lo primero que hay que saber para utilizar este sistema es que en los dispositivos electrónicos todos los colores se forman mediante la mezcla aditiva de los colores primarios rojo, verde y azul. El sistema hexadecimal se basa en este principio de un modo bastante fiel, ya que lo que estos códigos hacen no es otra cosa que especificar qué cantidad o intensidad de cada color primario hay que añadir a la mezcla.
En primer lugar, la almohadilla indica al explorador o al editor de imágenes el sistema que estamos usando, en este caso el hexadecimal.
A la almohadilla seguirán siempre seis caracteres que pueden ser números o letras, y que representan, en pares, la intensidad presente de cada uno de los tres colores de la mezcla aditiva. Por ejemplo, en el color #723c22, hay una intensidad de “72” del color rojo, una de “3c” del color verde, y una de “22” del color azul:
#723c22
Con este sistema tan sencillo, un ordenador de 24 bits puede reproducir hasta 16.777.216 colores diferentes, una cantidad nada desdeñable, sobre todo teniendo en cuenta que el ojo humano tan solo puede distinguir 10 millones.
De todas formas, existe una lista de 16 colores predefinidos que incluye algunos de los más comunes. La lista completa es esta: